8 consejos para comprar muebles de alta calidad a bajo precio

Des­de com­prar en el momen­to ade­cua­do has­ta ele­gir los col­ores, esto es lo que nece­si­tas para encon­trar mue­bles que duren, y de paso ahor­rar tiem­po y dinero.

Llegué a los vein­ti­tan­tos años con sofás de com­pañeros de piso y dur­mien­do en col­chones de segun­da mano de mis padres. Pero entonces me mudé de esta­do y me vi oblig­a­da a amue­blar una casa. Pasé seis meses recor­rien­do todas las tien­das de mue­bles y ven­tas de gara­je en un radio de 80 kilómet­ros de mi casa.

Aho­ra estoy en el mer­ca­do para un nue­vo sofá y tal vez un par de sil­lones. Así que he vuel­to al juego de los mue­bles. Esta vez, sin embar­go, no estoy bus­can­do sólo en el pre­cio: Tam­bién bus­co la cal­i­dad. He habla­do con vende­dores de mue­bles, dis­eñadores de inte­ri­ores e inclu­so con un arte­sano que fab­ri­ca mue­bles. Sigue estos con­se­jos de Moradil­lo para com­prar mue­bles:

1. Conoce los tipos de madera

Los mue­bles de madera se div­i­den en tres cat­e­gorías: madera maciza, cha­pas y tableros de partícu­las o madera com­pues­ta.

Los mue­bles de madera maciza sue­len ser más caros que los de otros tipos y tienen un aspec­to estu­pen­do, pero pueden ser sus­cep­ti­bles de sufrir araña­zos y anil­los de agua. Las cha­pas tienen una base de madera bara­ta cubier­ta por varias capas finas de madera de mejor cal­i­dad. Debido al núcleo más bara­to, las cha­pas no son tan caras como las piezas de madera maciza.

Los tableros de partícu­las y las piezas de madera com­pues­ta están hechos de una com­bi­nación de pul­pa de madera, plás­ti­cos y resina, bási­ca­mente los dese­chos del mun­do del mue­ble. Son el tipo de mue­ble de madera más bara­to y pueden ten­er un aspec­to decente, pero no aguan­tarán décadas.

2. Comprueba los cajones y armarios

Abra los cajones y armar­ios. Asegúrese de que el cajón se extrae por com­ple­to, se cier­ra cor­rec­ta­mente y luego se cier­ra de man­era uni­forme. Asegúrese de que las puer­tas se abren, per­manecen en posi­ción abier­ta (en lugar de cer­rarse de golpe mien­tras inten­ta sacar algo del armario) y se vuel­ven a cer­rar. Com­prue­ba los tiradores y pomos. Deben quedar bien ajus­ta­dos y no deben sacud­irse ni girar.

3. Evite los clavos y el pegamento

Busque madera uni­da en los extremos y esquinas, no pega­da ni clava­da. Cono­ci­do en el mun­do de la fab­ri­cación como carpin­tería de madera, estas piezas son más resistentes y pueden sopor­tar más peso.

4. Tenga en cuenta su estilo de vida

Deje que su esti­lo de vida deter­mine los col­ores y las telas que eli­ja. Por ejem­p­lo, ten­go un per­ro grande e hiper­ac­ti­vo que se sube con­stan­te­mente a los mue­bles. Si tra­jera a casa un sofá de ante blan­co, se destrozaría y man­charía en cuestión de min­u­tos. Si tienes niños o mas­co­tas, qué­date con los col­ores oscuros y las telas resistentes a las man­chas, como el lino o el tweed.

5. Sé realista con los colores

Una vez com­pré un sil­lón de pana naran­ja en un out­let de mue­bles. En aquel momen­to, mi casa esta­ba dec­o­ra­da en naran­ja, azul y blan­co, y pen­sé que me encan­tarían esos col­ores para siem­pre. Resultó que ese “para siem­pre” duró aprox­i­mada­mente un año. Me can­sé tan­to del naran­ja bril­lante que vendí la sil­la por una frac­ción de lo que pagué. Aprende de mi error: Uti­liza col­ores neu­tros para las piezas más grandes y caras. Guar­da los col­ores lla­ma­tivos para las piezas de dec­o­ración.

6. Inspeccione las patas

Las patas deben ser pesadas, de madera, y estar unidas a la estruc­tura del sofá o sil­la, no clavadas. Las patas de plás­ti­co, goma o met­al no son tan boni­tas, pueden romper el sue­lo y no aguan­tan tan bien. Lo mis­mo ocurre con las patas de madera clavadas. Si vas a gas­tar más de 1.000 dólares en un sofá, bus­ca uno con una quin­ta pata en el cen­tro. Estas pro­por­cio­nan un soporte extra — no las encon­trarás en muchos sofás más baratos.

7. Compruebe los muelles

Si le gus­tan los sofás firmes, busque uno con muelles en espi­ral tradi­cionales. Si desea una sen­sación más suave, eli­ja uno con muelles en zigzag. Antes de com­prar­lo, quite los cojines y pre­sione la base del sofá. Las espi­rales deben empu­jar hacia aba­jo y volver a su sitio inmedi­ata­mente.

8. Pruebe los cojines

Busque cojines firmes con una fun­da extraíble que haga juego en ambos lados. Los cojines firmes aguan­tan mejor el paso del tiem­po. Los cojines total­mente for­ra­dos cues­tan un poco más que los que tienen el estam­pa­do en un lado y un fon­do blan­co o tosta­do liso, pero durarán más y se des­gas­tarán de for­ma uni­forme si puedes dar­les la vuelta cada pocos meses. Bus­ca fun­das extraíbles que se puedan lavar fácil­mente.

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