7 Consejos para convertirse en trabajador humanitario internacional

Cua­tro meses en Myan­mar, tres meses en el Yemen y luego cin­co meses en Turquía. Aunque la may­oría de estos des­ti­nos sue­nan como la peor pesadil­la de mucha gente, hay un cier­to tipo de per­sona a la que le sue­nan ide­ales: los coop­er­antes inter­na­cionales.

Imagí­nese vivien­do en el monte en el África tra­ba­jan­do 10, 12 horas diarias en una ONG enfer­meras, a cien­tos de mil­las de cualquier cosa que se parez­ca a una ciu­dad, coor­di­nan­do los paque­tes de ayu­da para los refu­gia­dos de guer­ra en lugares poco seguros, o sien­do la primera trip­u­lación en el ter­reno después de un desas­tre inter­na­cional como un tsuna­mi. Las amis­tades se for­man ráp­i­da­mente cuan­do vives con tus cole­gas, pasan­do los fines de sem­ana explo­ran­do jun­tos tu nue­va base de opera­ciones.

Si te pasas unas sem­anas en casa vis­i­tan­do el lugar donde cre­ciste, podrás dis­fru­tar de un esti­lo de vida más rela­ja­do. Mien­tras que uno podría ele­gir inver­tir más tiem­po en un país o región en par­tic­u­lar, la vida y el tra­ba­jo de un human­i­tario es muy difer­ente a la típi­ca ruti­na de 9 a 5.

Quizás una de las human­i­tarias más recono­ci­das, Angeli­na Jolie, Emba­jado­ra de Bue­na Vol­un­tad. Sin embar­go, a pesar de las largas horas y la incli­nación al peli­gro, tra­ba­jar “sobre el ter­reno” para una ONG sigue sien­do una de las car­reras más difí­ciles de engan­char después de la uni­ver­si­dad.

Educarse a sí mismo

A menos que ten­gas una amplia expe­ri­en­cia como vol­un­tario, una maestría es una “necesi­dad” para el mun­do de las ONG. Al analizar su propia trayec­to­ria pro­fe­sion­al. Prob­a­ble­mente no habría podi­do con­seguir mi pas­an­tía [sin mi maestría], espe­cial­mente porque, en tér­mi­nos de expe­ri­en­cia, sólo tuve dos meses de vol­un­tari­a­do en Asia.

Aunque una maestría no tiene que estar com­ple­ta­mente dirigi­da a una habil­i­dad de cri­sis human­i­taria como la seguri­dad ali­men­ta­ria, debe tra­ba­jar en algo aplic­a­ble, ya sea a través de un cur­so de estu­dio o una dis­ertación.

Voluntario

Inclu­so con una maestría, es casi imposi­ble con­seguir tu primer tra­ba­jo sin una expe­ri­en­cia de prác­ti­cas en tu CV. Lam­en­ta­ble­mente para los bien­hechores de todas partes, las prác­ti­cas no remu­ner­adas son la nor­ma para las ONG.

A menudo tienes que hac­er tra­ba­jo no remu­ner­a­do para empezar y para mucha gente, el tra­ba­jo vol­un­tario no es una opción. Lam­en­ta­ble­mente la hipocre­sía del mun­do de la ayu­da es que, aunque se ayu­da a la gente en los país­es en desar­rol­lo, mucha gente está en desven­ta­ja para entrar en el sec­tor.

Mira el local

Si no tienes los recur­sos para hac­er un vol­un­tari­a­do en el extran­jero durante unos meses o hac­er una pas­an­tía no remu­ner­a­da, se acon­se­ja que te ofrez­cas como vol­un­tario en una pequeña ONG local en la que vivas. Te dará algo de expe­ri­en­cia mien­tras tan­to y podría ter­mi­nar abrien­do puer­tas en el futuro. Una ven­ta­ja aña­di­da es que puedes man­ten­er tu tra­ba­jo diario mien­tras tra­ba­jas como vol­un­tario, ase­gurán­dote de que tienes un suel­do fijo.

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